Crónicas de celuloide #2

Con ustedes un resumen de la tercera jornada del Festival de Cine de Mar del Plata desde la mirada del cordobés que más y mejor entiende sobre el séptimo arte.

Por Matías Lapezzata*

La tercera jornada del festival encuentra a todo el mundo un poco más contento. Los desajustes propios de un comienzo vertiginoso se van acomodando para que el sistema que regula la dinámica de los cinéfilos fluya sin mayores contratiempos. Las quejas siguen repartiéndose en partes iguales, pero no tienen que ver tanto con el festival como con el modo en que es posible conseguir entradas y organizarse para elegir qué ver, entre centenares de películas, en una semana.

 

el-abrazo-de-la-serpiente-4

Sin prisa pero sin pausa, por aquí seguimos visitando a gusto todo lo que quisimos, y eso significó comenzar temprano por la mañana con El abrazo de la serpiente, del colombiano Ciro Guerra. Proyectada en el marco de la Competencia Internacional en la sala Teatro Auditorium, la más bonita de todo el entramado de salas que utiliza el festival, la película está basada en los diarios de viaje del etnólogo alemán Theodor Koch-Grunberg (1872-1924), y reconstruye el periplo en busca de una planta sagrada que este científico de principios de siglo realiza bajo la guía de Karamate, un aborigen solitario que vive en medio de la selva, creyendo que es el único de su pueblo que continúa con vida, luego de que los blancos aniquilaran a todos los suyos en nombre de la empresa expansiva del caucho. El filme tiene momentos de gran belleza, pues está filmado en la selva y logra por momentos captar aquello que se predica en el guión de manera un tanto grandilocuente, que la selva es misteriosa y puede devorar a un humano si no se actúa con el debido cuidado. Pero no deja de ser una mirada extraña del hombre blanco (¡gran paradoja!) el modo mismo en que la película se concibe, pues al contrario de lo que cabría esperar, la cámara se pone siempre por delante de sus personajes, logrando que todo lo que se enuncia en tono de sabiduría milenaria parezca más una creencia ingenua, o algo que se dice a la fuerza porque lo exige el personaje. Con escenas tremendas y con una fallida cita homenaje a Apocalypse Now, si es que no se incurre directamente en el plagio de aquel momento de la película de Coppola en que se muestra al coronel Kurtz como amo y señor de un universo desquiciado, el filme termina siendo fallido en su afán por defender a los pueblos originarios desde una mirada extranjera.

 

o-futebol-1

También se proyectó, dentro de la competencia internacional, El fútbol, del brasileño Sergio Oskman. Este es un documental que narra el encuentro luego de 20 años sin verse, de un hijo que vive en España con su padre, en Brasil y en los días en que transcurrió el mundial de fútbol de 2014. Lo más curioso es que el mundial mismo queda en un fuera de campo casi absoluto. Si bien Sergio insiste a su padre para asistir a algún partido, este alega que no tiene tiempo, que debe trabajar y no puede darse el lujo de perder un día de laburo por asistir a un partido de fútbol. Sin embargo, el padre parece tener un conocimiento erudito de la historia del deporte del balompié, pero no ha vuelto a la cancha desde el año 1979, última vez en que asistió con su hijo y antes de que dejara a su mujer para vivir durante trece años en un hotel. Regido por la lógica del desencuentro, de los silencios y del tiempo que ya no se podrá recobrar, Oskman construye el retrato de un vínculo en el momento justo en que desaparece para siempre la posibilidad de reconstruirlo. Es una película, tal como decía un crítico amigo, que no aporta nada a la cinematografía actual, pero no deja de ser interesante en tanto se muestra honesta y sin pretensiones más allá de sus propios límites.

leonardo-favio

La tercera película de la jornada fue más bien como un recreo. Filmada bajo el concepto tan falto de imaginación como lo es el documental de cabezas parlantes, Favio: crónica de un director, cobra valor al tratarse de uno de los más grandes cineastas argentinos de todos los tiempos: Leonardo Favio. A partir de una entrevista inédita que le realizara el propio director Alejandro Venturini, y de los relatos filmados especialmente y a lo largo de cuatro años a diferentes personas que trabajaron junto a él, se recorre su vida y su obra cinematográfica completa. Son especialmente conmovedoras las palabras de su hermano Jorge Zuahir, que lo pintan de cuerpo entero, y las de Edgardo Nieva, quien ideara el proyecto para el filme Gatica, el Mono, que también protagonizaría luego de un acuerdo mefistofélico con Favio. No es una gran película, pero la figura y la evocación de Favio alcanzan para salir del cine con el imperativo de revisar toda su filmografía.

 

love-and-peace-3                                                                                                                           love-and-peace-4

El final vino de la mano del Sono Sion, a quien mencionáramos ayer. Fuera de competencia en la sección Autores, se proyectó Love & Peace, y por primera vez el festival parece chispear y adquirir su verdadera razón de ser, pues esta película no se parece a nada. El protagonista, un joven apocado, paranoico e introvertido que trabaja como empleado en un lugar donde es hostigado permanente, compra una tortuga de agua a la que le relata sus deseos de convertirse en rock star y le dedica su amor. Pero un día tiene que deshacerse de ella, y la tristeza lo invade al punto de volverse loco. Pero estas líneas no alcanzan a describir la maestría de Sion, que a partir de un relato completamente disparatado, de repente nos deja instalados en un universo donde los juguetes tienen vida en algún lugar subterráneo de la ciudad, donde la tortuga se ha vuelto mutante y crece desmedidamente y compone canciones para nuestro protagonista, que ahora es una despiadada estrella del rock and roll. Delirio visual y temático, originalidad y un pulso narrativo frenético confirman a Sono Sion como un cineasta fuera de serie.

 

.

 

*Crítico de Cine y Secretario de Redacción de Deodoro.

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.